martes, 22 de diciembre de 2009

El Raton y la Ratonera


Un ratón, mirando por un agujero en la pared ve a un granjero y su esposa abriendo un paquete...

 Pensó, luego, qué tipo de comida podía haber allí…

 Quedó aterrorizado cuando descubrió que era una ratonera (Trampa para ratones).

 Fue corriendo al patio de la Granja a advertir a todos:

 "Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!"

 La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levanto la cabeza y dijo:

"Discúlpeme Sr. Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, mas no me perjudica en nada, no me incomoda”.

 El ratón fue hasta el cordero y le dice: "Hay una ratonera en la casa, una ratonera!" "Discúlpeme Sr. Ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones”.

 "El ratón se dirigió entonces a la vaca., y la vaca le dijo:

"Pero acaso, estoy en peligro?

 Entonces el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera del granjero.

 Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando su víctima.

 La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado.

 En la oscuridad, ella no vio que la ratonera atrapo la cola de una cobra venenosa.

 La cobra mordió a la mujer.

 El granjero la llevo inmediatamente al hospital.

 Ella volvió con fiebre.

 Todo el mundo sabe que para alimentar a alguien con fiebre, nada mejor que una sopa. El granjero agarro su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina.

 Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla.

 Para alimentarlos, el granjero mato el cordero.

 La mujer no mejoró y acabó muriendo.

 El granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.

 

"La próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y creas que como no es tuyo, no le prestas atención… piénsalo dos veces". 

 "El que no vive para servir, no sirve para vivir"

viernes, 18 de diciembre de 2009

En el Día de mi Cumpleaños


Como sabrás nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños, todos los años se hace una gran fiesta en mi honor y creo que este año sucederá lo mismo.

En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en el radio, en la televisión y por todas partes no se habla de otra cosa, sino de lo poco que falta para que llegue el día.



La verdad, es agradable saber, que al menos, un día al año algunas personas piensan un poco en mi. Como tu sabes, hace muchos años que comenzaron a festejar mi cumpleaños, al principio no parecían comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para que lo celebran. La gente se reúne y se divierte mucho pero no saben de que se trata.

Recuerdo el año pasado al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta en mi honor; pero sabes una cosa, ni siquiera me invitaron. Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme, la fiesta era para mí y cuando llego el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta.

Y yo quería compartir la mesa con ellos! (Apocalipsis 3,20).

La verdad no me sorprendió, porque en los últimos años todos me cierran las puertas. Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entré y me quedé en un rincón. Estaban todos bebiendo, había algunos borrachos, contando chistes, riéndose a carcajadas. La estaban pasando en grande, para colmo llegó un viejo gordo, vestido de rojo, de barba blanca y gritando: "JO JO JO JO", parecía que había bebido de mas, se dejó caer pesadamente en un sillón y todos los niños corrieron hacia él, diciendo " SANTA CLAUS" "SANTA CLAUS" como si la fiesta fuera en su honor!

Llegaron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara. Y ¿sabes?, nadie me abrazó. Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retiré.

Tal vez crean que yo nunca lloro, pero esa noche lloré, me sentía destruido, como un ser abandonado, triste y olvidado.

Me llegó tan hondo que al pasar por tu casa, tú y tu familia me invitaron a pasar, además me trataron como a un rey, tú y tu familia realizaron una verdadera fiesta en la cual yo era el invitado de honor, además me cantaron las mañanitas; hacia tiempo que a nadie se le ocurría hacer eso. Que DIOS bendiga a todas las familias como la tuya, yo jamás dejo de estar en ellas en ese día y todos los días.

También me conmovió el pesebre que pusieron en un rincón de tu casa. ¿Sabías que hay países que se esta prohibiendo poner nacimientos? Hasta lo consideran ilegal. ¿A donde ira a parar este mundo?

Otra cosa que me asombra es que el día de mi cumpleaños en lugar de hacerme regalos a mí, se regalan unos a otros. ¿Tú que sentirías si el día de tu cumpleaños, se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada?.

Una vez alguien me dijo: ¿ Cómo te voy a regalar algo si a ti nunca te veo? Ya te imaginaras lo que le dije: Regala comida, ropa y ayuda a los pobres, visita a los enfermos a los que están solos y yo los contaré como si me lo hubieran hecho a mí (Mat.-25,34-40)

Cada año que pasa es peor, la gente sólo piensa en las compras y los regalos, y de mí ni se acuerdan...